Con quien estas conectado?

Respondió Jesús y les díjo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendra sed jamas: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Juan 4:13, 14

 

¿Ha pensado en tus conexiones últimamente? Tomemos a tu casa, por ejemplo, que tiene conexiones. Esta conectada a fuentes de energía como la electricidad y el gas natural. Tiene conexiones para recibir el agua y la eliminación de residuos. Y puede tener conexiones para las comunicaciones: teléfono, televisión e Internet. Al igual que nuestras casas, cada uno e nosotros tiene tambien conexiones. Ahora, la cosa importante acerca de las conexiones es que definen la forma en como podemos funcionar u operar. Su presencia o ausencia también definen nuestra perspectiva y nuestra visión sobre lo que podemos esperar.

Ahora bien, si estamos conectados con el mundo y su sistema para hacer las cosas, entonces ellas van a definir nuestro pensamiento y nuestras acciones. Estaremos limitados a la forma en que funciona el mundo. Pero si estamos conectados con Dios y su manera de hacer las cosas, entonces nuestro pensamiento y nuestras acciones serán liberados de la perspectiva del mundo. El enfoque del mundo está a menudo en sus limitaciones, en lo que no tiene y la manera de llenar sus propias necesidades sin Dios. Y este es el error más grande que pueden hacer aquellos en el sistema del mundo, porque todo se limita sin Dios. Él es infinito y también lo son sus recursos. Mira al cielo por la noche, ¿ves un número finito de estrellas? ¿Ves el final del universo? No. Este es el de Dios sin límites a las que servimos.

Así que considera tus conexiones esta semana. ¿Está preocupado por sus limitaciones, ¿estás preocupado por el futuro o por lo que no tienes? Entonces debes estar conectado a la fuente equivocada. Cambia tu conexión! Conectate con el Señor Jesús, el que venció el pecado, la muerte y el infierno. Él es nuestra fuente de vida. Él tiene las respuestas y los recursos que necesitas. Conectarse a él a través de su palabra, a través de la oración y adoración y alabanza. Deja que su conexión con él cambie tu forma de pensar, actuar y hablar. No hay necesidad de temer ni preocuparse, siempre y cuando mantengamos el contacto con él.