|
¿Que podemos esperar de recibir cuando Dios es nuestro manantial? |
|
|
|
El es nuestro manantial para todo:
“El que aun a su propio Hijo no perdonó, antes le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos 8:32. “Gracia y paz os sea multiplicada en el conocimiento de Dios, y de nuestro Señor Jesús. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos sean dadas de su divina potencia, por el conocimiento de aquel que nos ha llamado por su gloria y virtud…” 2 Pedro 1:2, 3 Dios es: Nuestro manantial de guía, revelación y sabiduría: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídasela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y sin reproche; y le será dada,” Santiago 1:5; Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Proverbios 2:6. Clic aquí para leer más. |
|
|
Teniendo a Dios como nuestro manantial significa erradicar el pecado de nuestras vidas |
|
|
|
Para que podamos mantener nuestra conexión con el Señor y todas sus bendiciones necesitamos tratar con nuestros pecados. El pecado que permitimos en nuestras vidas bloqueara el fluir de la provisión de Dios. Pero al tomar tiempo para examinar nuestras vidas a través de la lente de la palabra de Dios el Espíritu Santo nos mostrara donde hemos caído de los estándares de Dios. Clic aquí para leer más. |
|
Una introducción a la confesión: Siempre obtienes lo que confiesas |
|
|
|
¿Has pensado lo importante que son las palabras en tu vida diaria? Las palabras son poderosas. Compara a la humanidad con el resto de la creación y veras que solo los humanos pueden formular y decir ideas a través de las palabras. Con nuestra única habilidad de usar palabras podemos comunicar nuestros pensamientos, esperanzas y sueños, no solo a los que están a nuestro alrededor pero también a los que se encuentran en tierras lejanas y a personas de futuras generaciones. Las palabras tienen gran versatilidad. Podemos usar las palabras para: Clic aquí para leer más. |
|
|
Superando Pruebas, luchas y tribulaciones |
|
|
|
Cualquiera que haya viajado en el mar sabe que no siempre se espera una navegación calma. Fuertes vientos, tormentas, olas gigantes, niebla, témpanos de hielo, arrecifes, o peligrosas rocas, todos son peligros para el viajero. Tampoco los cristianos esperamos navegar a través de la vida sin encontrar dificultades, desafíos y obstáculos. Cada uno de nosotros encontrara pruebas, luchas y tribulaciones, que ponen presión en nosotros ya sea física, emocional, financiera o espiritualmente. Que podemos hacer cuando las pruebas y las tribulaciones vienen a nuestra vida? Como podemos prepararnos para enfrentar difíciles desafíos? Tales preguntas como estas estaban en la mente de los discípulos de Jesús en una ocasión que tuvo lugar cuando ellos estaban viajando en bote cruzando el mar de Galilea. Mientras Jesús estaba durmiendo vino una tormenta furiosa y casi hundía el bote. A menudo somos como esos discípulos que no tenían ni idea de lo que debían hacer cuando se encontraron en esa prueba. Clic aquí para leer más. |
|
|
<< Inicio < Anterior 1 2 Siguiente > Fin >>
|
|
JPAGE_CURRENT_OF_TOTAL |